martes, 26 de julio de 2011

Ventajas Comparativas.....Cuando en problema es la elección

En la entrada anterior señalé la base del problema económico (las necesidades son muchas y los recursos son limitados) ahora hablaré de uno de los métodos más utilizados hoy en día a la hora de tomar decisiones, me refiero al análisis de ventajas comparativas.

El análisis de ventajas comparativas consiste en evaluar los recursos necesarios para resolver una necesidad jerarquizando las ventajas y desventajas de cada opción disponible. Por ejemplo, cuando una empresa evalúa posibles campañas publicitarias lo hace considerando el costo y la cantidad de personas a las que llegará su mensaje. Supongamos que se trata de una productora de eventos que desea publicitar un concierto y maneja dos opciones, repartir volantes o un aviso radial. El aviso radial, durante el mes previo al concierto, tiene un costo de $ 2.000.000.- y se estima será oído por 90.000 personas. Por otra parte, con el mismo monto se pueden repartir 500.000 volantes. Revisemos. Sin duda la cobertura del volante es potencialmente mayor, pero el público al que llega no tiene un perfil determinado, esto es, se le entrega a cualquier persona sin tener seguridad de que sea leído o que atraiga la atención de quien lo recibe. El aviso radial, en cambio, llega a un público determinado, que pueden ser los auditores de una estación de radio que transmite el estilo de música que se tocará en el concierto, lo que asegura el interés de quien recibe el mensaje. Sin embargo, el volante puede superar esta primera "derrota comparativa" si se entrega en lugares determinados, por ejemplo, un pub, aunque esto último puede aumentar su costo de distribución y, por ende, reducir la cantidad a entregar. El aviso radial, por su parte, tiene mayor duración, dado que estará un mes en emisión a diferencia del volante que no puede ser reutilizado después de que se entrega. Finalmente, el aviso corre con la desventaja de estar limitado geográficamente al alcance de la señal radial.

Entonces la empresa se hace la siguiente pregunta "¿Que queremos, cantidad, calidad o duración?".

Cotidianamente nosotros nos hacemos la misma clase de preguntas, en ocasiones tomamos la decisión en una fracción de segundo o tras muchas horas de pensarlo. Cuando elegimos la ropa que compramos podemos tomar la decisión en base al costo, a como se nos ve o si nos "combina" con alguna prenda que ya tengamos. Cuando elegimos la comida que compramos evaluamos si nos gusta, si es fácil de preparar o su duración. La administración de nuestros recursos mejorar si simplemente nos preguntamos antes elegir: "¿que quiero?", "¿me sale a cuenta?", "¿sirve para lo que quiero?", etc.